Cacao Flor del Ser nace desde una relación consciente con el cacao ecuatoriano, respetando su origen, su proceso y su forma natural.
Trabajamos con cacao fino de aroma y cacao CCN-51, elaborados de manera independiente para conservar su perfil auténtico.
Nuestra propuesta integra dos formas de vivir el cacao:
como alimento de alta calidad y como experiencia más profunda.
Un proceso simple, con cuidados naturales y sin intervenciones innecesarias.
Somos una finca familiar en Ecuador que lleva años trabajando con cacao. En 2024 decidimos dar un nuevo paso: transformar nuestro cacao en productos terminados y comenzar nuestro propio camino, desde la finca hasta quienes disfrutan de su sabor, compartiendo la riqueza de un cacao ecuatoriano de grado ceremonial.
Los distintos colores de las mazorcas reflejan las etapas de maduración de nuestro cacao Fino de Aroma, cultivado en nuestra finca familiar en Ecuador.
Cada fruto se selecciona y se abre con cuidado, como parte de un trabajo familiar que respeta los tiempos y las características de nuestro cacao.
En el interior de cada mazorca se encuentran las semillas cubiertas de mucílago, una pulpa blanca y natural que acompaña el inicio del proceso de fermentación.
Secamos nuestro cacao al sol, permitiendo que la humedad disminuya de manera gradual después de la fermentación. Un proceso que requiere atención y cuidado para conservar las características propias de nuestro cacao.
Parte de nuestro cacao se tuesta a leña y otra parte en horno. Elegimos cada método según el perfil de sabor que buscamos desarrollar, cuidando los aromas y las características propias de nuestro cacao Fino de Aroma.
Retiramos la cáscara de cada grano a mano, como parte de nuestro proceso artesanal. Trabajamos con una producción pequeña y cuidamos cada etapa de la transformación del cacao, con la visión de incorporar maquinaria que nos permita acompañar el crecimiento de Flor del Ser en el futuro.